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Así Que Quieres Empezar un Santuario de Animales

It takes a lot to grow a sanctuary!

You can access this resource in English here!

Traducción Voluntaria
Este recurso ha sido traducido voluntariamente por el equipo de Comunicación de València Animal Save (@vlcanimalsave, Facebook), para beneficiar a la comunidad de santuarios global. ¿Quieres ayudarnos a traducir nuestros recursos? ¡Ponte en contacto aquí!

Muchas activistas bienintencionadas de todo el mundo han soñado durante años con fundar su propio santuario de animales de granja. La idea de cuidar de animales que merecen un trato compasivo y respetuoso, especialmente aquellos pertenecientes a especies a las que se les niega un trato digno en todo el mundo, puede encender una pasión interior como pocas otras causas para las personas compasivas con los animales. Tal vez hayas visitado hermosos santuarios alrededor del mundo, conectado con sus habitantes, y hayas pensado profundamente en cómo se puede dar una vida mejor a más individuos. Quizás has pensado en el impacto que las historias de los residentes pueden tener en los visitantes, difundiendo un mensaje de compasión en todo el planeta. O tal vez nunca has puesto un pie en un santuario de animales, ¡pero parece que empezar el tuyo propio es el siguiente paso para tu vida!

Pero antes de depositar una fianza en esa parcela de tierra que has visto, antes de firmar los papeles de adopción de ese cerdo vietnamita abandonado y necesitado en tu protectora local, y antes de presentar la documentación necesaria para crear el santuario de animales de tus sueños, es importante pensar críticamente en lo que supone fundar un santuario.

Este recurso no pretende desanimar a nadie a iniciar su propio santuario, sino proporcionar una perspectiva centrada en el santuario sobre las muchas facetas de la vida del mismo y los desafíos inesperados que pueden surgir a lo largo del camino.

En primer lugar, considera los compromisos que tendrás que mantener

Tiempo

El tiempo es uno de los recursos más preciados de nuestras vidas, y fundar un santuario de animales significa dedicar una gran cantidad de él a la causa.

Necesidades diarias: Al igual que cualquier animal de compañía, hacerse cargo de un habitante de un santuario de animales significa que te comprometes a cuidarlos diariamente, incluyendo su alimentación, asegurándote de que su fuente de agua está limpia y llena, de que no se enferman o se angustian, llevando y trayendo a los residentes a los pastos y cambiando sus camas cuando sea necesario. Estas tareas diarias, relativamente sencillas, se agravan rápidamente cuantos más habitantes acojas. En algunos santuarios puede ser, literalmente, el trabajo de todo un día hacer las rondas diarias para asegurarse de que los animales están siendo atendidos responsablemente, especialmente si no hay apoyo voluntario regular o cuidadores en el personal. Y una vez que el sol sale de nuevo, casi todas estas tareas deben ser repetidas, día tras día, ¡todos los días del año!

El proyecto a largo plazo: Cuando acoges a un animal con la intención de proporcionarle cuidados durante toda su vida, debes considerar cuánto tiempo te has comprometido a hacer este trabajo intensivo. Para las especies de animales de granja, podrías muy bien estar pensando en cuidar un gallo hasta 10 años, una vaca hasta 20 años, ¡o un caballo hasta 30 años! Por supuesto, la mayoría de los santuarios tienen planes de acoger a más de un residente, lo que aumenta el compromiso de tiempo con cada nueva vida prevista. Comenzar un santuario de animales significa que todos los implicados dependen del personal del santuario durante toda su vida, incluyendo un final pacífico y adecuado. Hasta que un fundador se aleje de la organización que ha iniciado, estas vidas son en última instancia la responsabilidad del fundador.

Recursos financieros

Un santuario de animales que proporciona un cuidado responsable a sus residentes debe comprometerse a proporcionar la mejor vida posible a todos en el santuario, incluyendo alimentos de alta calidad, suplementos, vacunas, ropa de cama, espacios vitales apropiados y atención veterinaria regular.

Esta responsabilidad es aún mayor para los residentes procedentes de la ganadería intensiva; piensa en lo que se necesitaría para proporcionar un cuidado de calidad de por vida a un perro o un gato que tiene una enfermedad crónica o que ha sobrevivido a un trauma significativo. Para muchas razas de animales de cría industrial, el coste que supone la atención médica de sus problemas de salud (creados por el ser humano) puede ser muy elevado.

Además de la responsabilidad de los habitantes, hay muchos otros costes asociados a la gestión de un santuario de animales que deben tenerse en cuenta. El presupuesto medio de funcionamiento de un santuario incluye la necesidad de asignar fondos para lo siguiente:

  • Costos iniciales de la tierra y la propiedad
  • Estructuras, espacios vitales, construcción, vallas, renovaciones y mantenimiento
  • Equipo, vehículos y su mantenimiento
  • Alimentos, acondicionamiento para dormir y suplementos para todos los residentes
  • Los costos de los servicios públicos de electricidad, gas y agua
  • Salud y atención veterinaria
  • Sueldos del personal
  • Costos de regulación, impuestos y apoyo legal

Estos son sólo los fundamentos básicos para mantener un santuario en funcionamiento. Añadiendo un robusto programa de educación y difusión, eventos públicos, y otras operaciones, se añadirán aún más gastos además de los gastos operativos críticos. No es raro que incluso los santuarios pequeños tengan presupuestos que suman miles de euros cada año.

Los costes personales

Fuera de todas las preocupaciones organizativas y de los residentes, como se ha mencionado, comenzar un santuario de animales es un esfuerzo que consume mucho tiempo y es un desafío emocional para los fundadores. Es un compromiso de largos días y noches de trabajo con un reconocimiento a veces débil (si no inexistente), un salario modesto (si no inexistente), y al menos inicialmente, una marcada falta de tiempo libre. El cuidado de los residentes es una realidad diaria no negociable, por lo que si nadie más puede hacer el trabajo, es responsabilidad del fundador estar en el santuario asegurándose de que los residentes están bien atendidos. Si eres alguien que necesita vacaciones frecuentes o tiempo para desconectar, ¡puede que fundar un santuario de animales no sea la mejor idea!  Incluso si un fundador está físicamente ausente del santuario para tomar un descanso, muchos fundadores hablan de la dificultad de poder “tomar un descanso mental” del santuario. ¡Sencillamente, hay demasiado que hacer y planificar!

(Advertencia de contenido para el siguiente párrafo: mención de daño autoinfligido y suicidio. Para aquellos que deseen evitarlo, saltar a “El cuidado de los humanos”, más abajo.)


El trabajo con los habitantes, especialmente los que tienen mala salud, puede ser frecuentemente agotador, frustrante y desgarrador. Las personas que trabajan con animales se enfrentan a tasas elevadas de dolor, depresión, fatiga por compasión, agotamiento y, lamentablemente, autolesiones y suicidio. Rara vez hay tiempo para darse el espacio para procesar estas complejas emociones, y las experiencias dolorosas a menudo pueden ocurrir en un breve intervalo de tiempo. Un potencial fundador debe ser resiliente y estar dispuesto a dar un paso atrás y cuidarse a sí mismo cuando sea necesario. Debe ser capaz de tener la fuerza para reconocer que el cuidado de sí mismo no es una debilidad o un retroceso, sino un factor clave para poder seguir haciendo el trabajo a largo plazo.

El cuidado de los humanos

Todos los desafíos personales que enfrenta un fundador también los enfrenta el personal y los voluntarios en cierta medida, lo que puede ser una fuente de agotamiento y de inestabilidad en un santuario. Un fundador no sólo necesita ser capaz de cuidar de los animales y de sí mismo, sino que debe proporcionar una organización, una estructura que apoye y cuide a los que trabajan allí a medida que crece. A menudo, quienes se sienten llamados a poner en marcha santuarios de animales y a cuidar de los animales pueden no tener la experiencia necesaria para dirigir a los colaboradores y manejar todos los desafíos que la gestión conlleva además de las operaciones diarias del santuario. Un fundador debe estar dispuesto a analizar críticamente sus capacidades y contratar a alguien para gestionar al personal de forma efectiva si es necesario. ¡Este papel en sí mismo es un trabajo a tiempo completo!

El foco de atención del público

A menos que planees iniciar un santuario de animales privado, te guste o no, tendrás que interactuar frecuentemente con el público, ya sea para obtener apoyo financiero, para ayudar a difundir las historias de tus habitantes, o para que te visiten para aprender sobre la difícil situación de los animales de granja.

Una dificultad frecuente en la gestión de un santuario puede ser la percepción del público y la reacción de los críticos, que no tienen una visión completa del complicado trabajo y las dolorosas decisiones a las que se enfrentan los santuarios. Se puede hacer todo lo posible por hacer lo correcto por un residente, o proteger su organización, y aun así enfrentarse a una mala reacción o incluso una pérdida de apoyo de la comunidad debido a la falta de comprensión o a la antipatía absoluta. Como fundador, debes prepararte para mantener y justificar tus decisiones y responder adecuadamente a las críticas.

A medida que el perfil público de un santuario crece, no es por desgracia insólito que se enfrenten a amenazas de robo, vandalismo o incluso violencia por parte de aquellos que se oponen a su misión y mensaje. A veces puede ser chocante cómo la gente reacciona a una organización que intenta hacer lo mejor para salvar a los animales.

La ubicación y su propiedad deben priorizarse y mucho

Quienes estén interesados en fundar un santuario de animales deben comprometerse a una larga y minuciosa evaluación de dónde desean que se ubique su santuario de animales. Aunque puede ser atractivo abrir un santuario en el lugar donde vives, o en un terreno que se ha puesto a tu disposición por una oferta tentadora, una compra apresurada sin una investigación seria y sin pensarlo suficiente puede acarrear importantes problemas en el futuro. El fundador de un santuario tendrá que determinar:

  • En qué región deberían comenzar un santuario (en términos de clima, zonas urbanas frente a rurales, y si un lugar tiene otros santuarios ya cercanos)
  • Si van a alquilar o comprar la propiedad
  • Si la zona es apropiada para lo que se quiere lograr
  • Qué características específicas del sitio propuesto funcionan bien para el ambiente de un santuario y cuáles podrían ser problemáticas en el futuro.

Para aprender más sobre cada una de estas problemáticas, visita nuestro recurso sobre elección de lugares para santuarios aquí.

Fundar un santuario de animales es fundar una organización sin ánimo de lucro

Fundar un santuario de animales, independientemente de si se constituye formalmente de cara a la administración o no, requiere la misma atención a la regulación y los detalles que dirigir cualquier otra organización sin fines de lucro. Antes de ponerte manos a la obra, debes tratar de planificar los costes del santuario al detalle, y asumir que en ningún caso va a ser una fuente de ingresos para ti

Además de aprender todo sobre el cuidado compasivo de los animales y los asuntos específicos de los santuarios, el fundador en potencia de un santuario haría bien en aprender todo lo que pueda sobre la gestión responsable de las organizaciones sin fines de lucro. Muchos santuarios han cerrado debido a una mala gestión de la organización, que podría haberse evitado con la investigación de los problemas habituales de las organizaciones sin ánimo de lucro.

Financiación

¿De dónde vendrá tu financiación? A menos que puedas autofinanciar el santuario a perpetuidad (lo que requeriría una mirada realista a los gastos anuales e imprevistos antes de ese compromiso), necesitarás un conjunto diverso de fuentes de ingresos para que si alguna de ellas se retirara inesperadamente, tus habitantes y tu organización no se vieran en peligro. Los santuarios necesitan un superávit de fondos a mano para emergencias, para que si por ejemplo un habitante enferma, todo pueda seguir funcionando. La recaudación de fondos efectiva es un trabajo complicado y que requiere mucho tiempo en sí mismo, y muchos santuarios deberían plantearse en última instancia la contratación de una persona encargada de gestionar los recursos financieros de un santuario de manera sostenible a largo plazo.

Personal

Es muy improbable que un santuario funcione eficazmente y durante muchos años con una población residente considerable sin traer más personal. Entre el cuidado diario de los habitantes, el mantenimiento, la búsqueda de apoyo público, la gestión de los voluntarios, las tareas administrativas y la contabilidad que pueda exigir la ley, hay sencillamente demasiado que hacer para que un fundador lo realice solo sin comprometer significativamente algún aspecto de la gestión de la organización o la calidad de vida de los habitantes. Si crees que conseguirás hacer todo en tu santuario a solas, deberías plantearte si esa mentalidad ayudará a tus habitantes.

Si un fundador es también el director de hecho de un santuario, debe ser capaz de dirigir un equipo y realizar todas las tareas de recursos humanos asociadas al trabajo ejecutivo, además de todas sus otras tareas en el santuario. Se ha comprobado que el hecho de no proporcionar una gestión y una atención de calidad al personal da lugar a una alta inestabilidad y a una menor eficacia del personal en los puestos del santuario.
Para saber más, mira nuestro recurso introductorio sobre puestos en un santuario de animales aquí.

Legislación

¿Vives en los Estados Unidos?
Vea nuestro recurso aquí para empezar una organización sin fines de lucro en los Estados Unidos

Por un lado, normalmente un Santuario necesitará financiación y para no confundir esta, su patrimonio y sus obligaciones con las de las personas que lo dirigen, el Santuario tendrá que constituirse bien en forma de asociación o bien en forma de Fundación – la segunda tiene mayores ventajas fiscalespara los donantes que la asociación. Asimismo, en función de la figura por la que se opte y las actividades económicas que se realicen para financiarla, se deberán cumplir con unas u otras disposiciones tributarias concretas (Ley del IVA, por ejemplo, si se venden productos personalizados). 

Por otro lado, por motivos de sanidad y bienestar animal, a partir de determinado número de animales, deberás formalizar tu Santuario y seguir una serie de leyes al respecto. Hasta el momento, las figuras a adoptar eran la de núcleo zoológico o explotación ganadera. Las leyes de sanidad y bienestar animal a cumplir eran, por las especies (las propias de la industria de explotación animal) muy dispersas y desacertadas. En agosto de 2020 salió a la luz el borrador del Anteproyecto de Real Decreto de ordenación de los núcleos zoológicos, cuyo objeto principal es: Establecer las normas básicas de ordenación de los núcleos zoológicos (…) concretamente de condiciones higiénico-sanitarias, (…) y de bienestar animal y reconoce la figura legal de los Santuarios a los que llama Refugios de Animales, (pudiendo albergar prácticamente cualquier especie). Este unifica y simplifica los criterios y requisitos al respecto. Aún así entendemos que habrá normativa autonómica que desarrolle algunos puntos. Se prevé que se tenga que designar a una veterinaria para que asesore al centro. 

El Santuario deberá construirse en algún espacio o necesitará de algunas instalaciones. En función de estas, puede que necesites permiso de obras del Ayuntamiento. Asimismo habrá que atender a los usos posibles de la parcela donde se instale: consultando la normativa urbanística de la Comunidad (aquí parten de la Valenciana como ejemplo) y los Planes Generales de Urbanismo del Ayuntamiento concreto con la finalidad de ver si en dicha parcela puede realizarse esta actividad o no (por distancia con otro centro similar, uso del suelo; aunque al ser algo nuevo prevemos falta de unidad de criterios) y si puede ejecutarse una determinada construcción que sea o se prevea necesaria. 

Finalmente, si deseamos tener Voluntarias para apoyar en la gestión del Santuario o realizar una serie de jornadas, este trabajo estará sujeto durante las mismas y cumplirá con los requisitos previstos en la Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado, sin perjuicio de la existente previamente a nivel autonómico que siga en vigor. 

Todo esto puede parecer abrumador, pero no te derrumbes; realmente lo más sencillo es empezar inscribiéndose como asociación o fundación y cumplir con el eminente Real Decreto de núcleos zoológicos. El resto pueden ir configurándose a medida que el Santuario crezca o realice dichas tareas. Te pueden acompañar en el proceso abogadas o asesoras en asociaciones y derecho animal.

Planificación de la sucesión

Parte de la gestión responsable de las organizaciones sin ánimo de lucro incluye tener un plan sobre cuándo vas a salir de la organización que has creado. En última instancia, la misión de una organización sin ánimo de lucro comienza a sufrir si un fundador se niega a salir, en detrimento del desarrollo de la organización. Cuando se crea un santuario de animales, se debe tener una idea de cuándo se quiere traspasarlo, cómo puede ser esa transición y qué papel en el santuario (si es que hay alguno) se quiere tener idealmente después de salir de la propia organización.

Incluso si no planeas irte hasta dentro de muchos años, tener un plan de sucesión es crucial en caso de que de repente no puedas seguir haciendo tu trabajo por cualquier razón. ¡Es irresponsable para los habitantes no tener planes de sucesión!

Para saber más, consulta este recurso.

Los animales de granja presentan desafíos de cuidado y atención únicos

Aunque puede parecer relativamente fácil proporcionarles cuidados basándose en las fuentes de información agrícola de Internet, proporcionar cuidados realmente compasivos de por vida a los animales de granja es muy complicado y puede ser una ciencia inexacta. Cada especie tiene sus propias necesidades (en lo que respecta a los espacios vitales apropiados, la nutrición, la socialización y la atención sanitaria) que deben considerarse antes de asumirlas. Los fundadores de un santuario de animales deben aprender todo lo que puedan sobre el cuidado de cada especie a la que planean proporcionar atención, o al menos deben contratar a cuidadores que tengan experiencia en el cuidado compasivo. Muchas de las prácticas agrícolas estándar de los animales se realizan únicamente para beneficiar a los humanos, no a los animales, por lo que es importante que toda la información sobre el cuidado se coteje con los datos que se van obteniendo en el santuario. Es inaceptable comprometerse con animales que no estás preparado para cuidar adecuadamente.

Encontrar un veterinario

A menudo, puede ser muy difícil encontrar la atención veterinaria adecuada para todos los habitantes a tu cargo, ya que muchos veterinarios de animales grandes o de aves no están capacitados para proporcionar el nivel de atención que sus habitantes requieren en todas las etapas de su vida. Antes de fundar un santuario, es importante saber si tienes acceso a la asistencia que velará por las especies que tengas a tu cargo.

Para más información sobre encontrar un veterinario adecuado, consulta este recurso.

Proporcionar atención a aquellos a quienes nadie cuida

Muchas razas de animales de granja han sido modificadas genéticamente  a lo largo de generaciones para maximizar el beneficio humano a expensas de la fisiología y la comodidad del animal. Los pollos bróilers, los pavos blancos de pecho ancho y los cerdos de crianza industrial, entre muchas otras razas, se enfrentan a importantes problemas de salud y enfermedades aún confusas que pueden ser muy difíciles de contrarrestar. Peor aún, la mayoría de los veterinarios no tienen experiencia con estas razas, ya que la expectativa de la industria es que mueran en una pequeña fracción de su vida. Comprometerse a cuidar de estos residentes significa comprometerse a la incertidumbre, a los inesperados y a menudo novedosos tratamientos veterinarios y, por desgracia, típicamente a un costo mucho más alto de cuidados de por vida.

Los residentes son quienes son

Debes considerar que los residentes a los que te comprometes a cuidar son individuos, lo que tiene numerosas implicaciones.Es muy difícil predecir cómo puede ser la personalidad de un habitante, especialmente cuando se trata de animales que han sido abusados o descuidados, pero debes estar dispuesto a recibirlos tal y como son. Puede ser emocionalmente agotador cuidar de los residentes que son evasivos o abiertamente hostiles a los humanos, pero esto es parte del compromiso que asumes cuando los acoges. Si un residente no puede llevarse bien con otros residentes (o con nadie), debes encontrar la manera de mantener a todos cómodos en el santuario, incluyendo la división de los grupos o la separación de los áreas, sin descuidar a ningún residente en el proceso. No se puede asumir que todos se llevarán bien en un espacio vital para siempre, y el acoso o el abuso frecuente entre los residentes es inaceptable. Incluso puedes tener residentes de larga estancia, los mejores de los amigos, que deciden un día que no se soportan entre ellos. ¡Esto también debe ser resuelto para proteger el bienestar físico y mental de los habitantes!

Conocer tus limitaciones

Un santuario debe asumir su propia capacidad de manera responsable y ceñirse a ella. El no hacerlo es una de las principales razones del cierre de los santuarios de animales. Si no estás dispuesto a limitar los residentes a un tamaño de población que puedas cuidar adecuadamente con los recursos que tienes, debes considerar seriamente si empezar un santuario de animales. Esta es a menudo la parte más difícil y emocionalmente desafiante de la gestión de un santuario, pero tus residentes dependen de ti, de que siempre tengas los recursos para cuidarlos. Esta difícil realidad de la gestión de un santuario puede hacerse un poco más fácil creando una política de rescate mucho antes de abrir su santuario a los residentes.

Aprende más aquí.

Prepararse para lo imprevisible

Si estás empezando un santuario, una de las tareas más difíciles es tener planes de contingencia mucho antes de que pase algo. ¿Qué harías si hubiera un incendio? ¿Un tornado? ¿Una inundación repentina? ¿Si tu cuidador principal dejara de aparecer por el centro? ¿Si necesitaras alejar a todos tus habitantes de la propiedad lo más rápido posible? Una gestión responsable significa que tendrás que ser capaz de ir un paso por delante y tener un plan para proteger a tus residentes y a la organización en una emergencia lo mejor que puedas.

Aquí tienes nuestro recurso sobre cómo crear planes de contingencia efectivos.

Sé realista sobre las consecuencias

Es una triste realidad, pero muchos santuarios de animales se ven obligados a cerrar todos los años en todo el mundo, ya sea por falta de recursos, mala gestión organizativa o por incumplimiento de normas legales. Cuando los santuarios se cierran, sus residentes a menudo se encuentran en situaciones tan malas o peores que las que experimentaban antes de la vida en el santuario; animales de santuario han sido devueltos a situaciones de explotación e incluso a subastas de ganado tras perder su hogar. Afortunadamente, algunos santuarios pueden a veces ayudar a trasladar a esos residentes a otros santuarios o micro-santuarios, pero esto puede ser muy duro para esas organizaciones, que ya están lidiando con una financiación limitada y con una capacidad también limitada. Estos residentes que vuelven a ser alojados a veces son separados de sus familias y compañeros de manada, lo que es un proceso traumático en sí mismo.

Si estás interesado en iniciar un santuario, debes ser realista sobre cuáles serán los costes de cerrar, y debes estar preparado para hacer todo lo que puedas para mantener a tus residentes a salvo durante toda su vida.

No hay una plantilla a seguir

Aunque hay muchos santuarios de animales de granja en el mundo, no hay una guía única a seguir para iniciar y administrar un santuario . Debido a las complejas variables que entran en juego para cada santuario (incluyendo la ubicación, las especies que habitan en él, el tamaño de la población, la proximidad a otros santuarios, las leyes aplicables, la disponibilidad de fondos, y demás), no es factible examinar un santuario individual y reproducir eficazmente todas sus prácticas y políticas, aunque el estudio y el voluntariado de muchos santuarios puede ayudarte a determinar lo que podrían ser buenas propuestas para tu organización!En definitiva, aquellos que desean iniciar sus propios santuarios de animales deben tener la fortaleza de tomar una tremenda cantidad de decisiones cuando se trata de la gestión de la organización y el cuidado de los animales, muchas de las cuales no tienen una salida fácil.

Alternativas a comenzar tu propio santuario de animales

En lugar de embarcarte en el mundo de la gestión de santuarios y todas las responsabilidades que representa ser un fundador, aquí tienes algunas maneras de involucrarse en la comunidad del santuario para aprender más sobre el funcionamiento del tipo de organización que tal vez quieras desarrollar en el futuro,  en lugar de iniciar la tuya propia:

Ser voluntario o trabajar en un santuario de animales ya existente

Hay muchos santuarios de animales de granja en todo el mundo, y lo más probable es que haya uno cerca de ti. Recomendamos encarecidamente que cualquiera que esté interesado en comenzar su propio santuario de animales pase tiempo en numerosos santuarios, ya sea como voluntario, aprendiz o empleado, durante al menos un año, si no más. La experiencia puede ayudar a entender la naturaleza del trabajo y los desafíos que ocurren cada semana en un santuario, y proporcionar una valiosa perspectiva interna sobre las políticas y decisiones a adoptar si decides seguir adelante con la creación de tu propio santuario. A menudo, las operaciones diarias de un santuario y los desafíos a los que se enfrentan no son conocidos por el público, por lo que la mera visita de uno o dos santuarios no proporciona una imagen completa del riguroso trabajo que los santuarios deben realizar día tras día. Al ofrecerse como voluntario, se debe tratar de adquirir experiencia en el mayor número posible de áreas y entablar conversaciones honestas con quienes se han comprometido con el estilo de vida del santuario, tanto sobre las partes buenas como las más difíciles de su camino.

Tal vez descubras que apoyar a un santuario existente, ya sea como voluntario, trabajador a tiempo parcial o miembro de la junta directiva, puede ser suficiente satisfacción en lugar de iniciar el tuyo propio. Muchos santuarios estarían encantados de tener un individuo dedicado y compasivo en su equipo.

Plantéate iniciar un microsantuario

En lugar de fundar un santuario que mantenga a muchos residentes, considera la posibilidad de proporcionar un cuidado compasivo a una población más reducida en la forma de un microsantuario. Los microsantuarios son una forma útil de cuidar a los animales necesitados con considerablemente menos recursos que los necesarios para iniciar un santuario más grande. Además, los microsantuarios pueden proporcionar modelos comunitarios únicos para el cuidado compasivo en áreas que pueden no tener santuarios más grandes cerca. ¡Una gallina rescatada que vive felizmente en un vecindario puede tocar muchos más corazones que una a kilómetros de una comunidad!

¿Todavía te interesa empezar tu propio santuario de animales de granja?

Si has examinado cuidadosamente todos estos desafíos y consideraciones y todavía te entusiasma la idea de empezar tu propio santuario de animales de granja, ¡estamos aquí para apoyarte! Comenzar un santuario puede ser un desafío, lleno de días difíciles, preguntas sin respuestas adecuadas, y muchos obstáculos inesperados que ni siquiera nosotros podemos contarte, pero para la persona adecuada, puede ser un trabajo increíblemente gratificante y que mejora mucho la calidad de vida.

Updated on November 25, 2020

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